Diseñar tu salón: recomendaciones

Nada en el salón debe ser dejado al azar. Todo tiene que estar dispuesto con un objetivo determinado y todos los objetivos tienen que apuntar a vender más productos y servicios. Esto no significa que ejerzamos la peluquería por mero comercio pero sí quiere decir que nuestro espacio profesional tiene que ser el que mejor comunique y, por ende, nuestro mejor vendedor.
Los colores elegidos en el mobiliario y decoración son uno de los primeros puntos que el cliente percibe y a través de los cuáles puede o no conectar con la propuesta. Una variedad de tonos, fuertes y muy distintos, brindan una atmósfera ecléctica que seguramente la gente más joven pueda disfrutar pero no toda la clientela si está compuesta por grupos de diferentes franjas etarias. Paredes y techo blanco, con espejos, sillas de peinado y sillones tapizados también en blanco, brindan sofisticación, sobriedad y una sensación de pulcritud que muchas veces resulta atractiva si se mantiene inmaculada. El equilibrio se puede lograr combinándolo con el negro de las sillas de la sala de espera. El rojo, por su parte, transmite informalidad y movimiento, una cuota de vértigo y ambición a tono con el correr de las modas.
Otra de las cuestiones que debe tenerse en cuenta es el consumo de electricidad que genera una peluquería. Esto requiere un diseño especial de la instalación eléctrica. Los secadores de pelo, los termotanques y la iluminación producen un importante consumo. Pero más allá de las cuestiones técnicas y económicas, los diseñadores destacan que esta última variable es la más eficiente para lograr una adecuada ambientación.
El diseño de interiores es una parte muy importante del plan de salón o la renovación de cualquier tipo dentro de un salón de peluquería. Es necesario considerar varios aspectos para decidir si diseña el espacio uno mismo o con la ayuda de un arquitecto o especialista en decoración de interiores.
Es muy bueno -de ser posible- tener en claro la canitdad de cliente sy empleados que circularan por el salón a lo largo del día. Con este dato es posible calcular el promedio de personas que estarán esperando a una determinada hora, en un rango aproximado. Si también se conoce el tiempo que lleva cada servicio y el número de clientes que entra por día al salón, resulta muy fácil determinar, gracias a las fórmulas matemáticas, los tiempos de espera y el número de clientes en espera. También se debe tener en cuenta la cantidad de personas que no son clientes, como por ejemplo amigas o hijos que acompañan a una clienta y utilizan las sillas de espera.
Esta información, que puede parecer muy básica, asegura tener el espacio suficiente en el negocio o permite modificar espacios en base a estas consideraciones. Además de tener suficiente espacio de espera, es necesario pensar cómo será usado ese espacio. Si es para chicos, debería haber lugar para juguetes y juegos. Si las esperas son en general largas, podría instalarse un televisor u otro tipo de entretenimiento.
También tener en cuenta que haya suficiente lugar entre las sillas de espera, los clientes, y mesas por ejemplo.
Para saber si se ha diseñado un espacio que evitará que los clientes y staff de la peluquería se choquen o crucen constantemente, se debe tener un sentido del espacio que ocupa cada una de las tareas, servicios y procesos que se llevarán a cabo dentro del salón y dónde serán desarrolladas. Con esta información en mente a la hora de diseñar el salón es más fácil hacerse un esquema mental del movimiento habitual en la peluquería, incluyendo el recorrido del personal y de los clientes entre áreas, durante diferentes hora del día.
Teniendo esto en cuenta, y pensando en la peluquería llena a su máxima capacidad (que es lo que más desea el estilista y/o dueño de un salón), las ideas para el diseño del salón llegan instantáneamente y con facilidad a la cabeza a la hora de diseñar, planificar y decorar.

Compartir

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on pinterest
Pinterest
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp

Más notas