Diez años de alianza con el peluquero

Una década que sintetiza un sueño que se hizo idea y luego, realidad. Hairkadus es historia viva de todo lo que puede hacer una empresa argentina que nació en Rosario, esa ciudad donde el “viento peina palmeras en el boulevard”, como cantó Lalo de los Santos. Una empresa que conservará por siempre el latido creador de Miguel Andrés, un grande de verdad de la peluquería argentina.

Alejandra Gabay, directora general de la empresa y compa- ñera de vida y de esta realidad que es Hairkadus, lo deja muy claro: “le ponemos mucha pasión y coraje. Creemos siempre y por eso hicimos esta historia, la historia Hairkadus que no es más ni menos que la consolidación de nuestra alianza permanente y exclusiva con los peluqueros”.

Era el comienzo de la segunda década de este siglo y Hairkadus se iba haciendo un lugar en los salones casi inad- vertidamente al principio pero luego, con un empuje que llevó a muchos profesionales a identificarse con sus líneas. Éstas, por su parte, iban multiplicándose a toda velocidad gracias a la innovación constante de las fórmulas, que como las de coloración, en muchos casos llevaban décadas sin ser cambiadas, como remarcaba Miguel Andrés.

“La diferencia de Hairkadus respecto a muchas otras empresas, la marcó siempre nuestra visión de coloristas y de peluqueros. Por eso creamos y producimos lo que a nosotros, como profesionales, nos hubiese hecho sentir seguros en el salón”, afirma Gabay.

Hairkadus se multiplica/ Existen tres premisas que marcaron el rumbo de la empresa a lo largo de estos diez años: producto, servicio y respeto por el cabello. Todo esto, sumado a una verdadera obsesión: la de crear siempre estilo.

“Controlamos cada paso de la producción. Esto nos permite tener una alta flexibilidad a la hora de dar respuestas inmediatas a las necesidades del mercado”, dice hoy Gabay. Y el portfolio de líneas que a lo largo de este tiempo creó Hairkadus es una muestra: Kadus Color; K-Plex; Relaxin Therapy: 3D Complex: Argán Liquid gold y Hyaluron Power Hidrant.

Pero como nada se hace solo, y Hairkadus es pura evidencia de eso, Alejandra Gabay siempre estuvo rodeada de un equipo que trabaja hombro con hombro para consolidar esa alianza férrea con el peluquero que es, sin lugar a dudas, la base de toda la empresa.

Miguel/

No conozco a nadie que después de hablar con Miguel Andrés -aunque sea unos minutos- no haya aprendido algo nuevo. Necesitaba saber para crecer. Necesitaba aprender para emprender. Desde peluquero de barrio en Rosario hasta armar una cadena con cinco salones.

De ahí a esa innovación que
fue CETEC, una escuela de peluquería… móvil. Así llevaba
a los alumnos más avanzados a geriátricos y casas de primera infancia para cortar el pelo. “El aprendizaje no sólo partía desde las tijeras, sino también desde el corazón”, publicamos en MODAlité cuando nos sorprendió su tempranísimo deceso.

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