Crónica de una reforma

Por lo general, cuando un salón cambia de firma no es el único cambio que sucede. Los nuevos dueños o dueñas pretenderan hacer un espacio a su imagen y semejanza. Y las modificaciones físicas en el local será una de las cartas de presentación para decirles a la potencial demanda acá estamos y somos diferentes.

Aquí, el proceso de cambio de un salón pequeño, de un barrio de Madrid. Se trata de un trabajo del estudio Interia que tiene la característica de que sus cuatro cabezas creativas son mujeres.

El local es pequeño, angosto y alargado. Su superficie es apenas de 40 m2. En él se deben instalar cabinas cosmetológicas, espacio para barbería, peluquería para damas, una zona de espera, la recepción y los servicios sanitarios. Todo ello con una imagen modernizada y glamorosa.
Para comenzar, las diseñadoras presentaron varias opciones de decoración.

Nueva distribución:
Zona de entrada: en él se ubicará la recepción y dos sillones de barbería.
Zona de peluquería para mujeres: tres sillones con sus respectivos espejos, de forma anexa a estos asientos, se sitúa una pequeña mesa móvil para realizar manicuría.
Zona de Lavado: Por último, se pasa a través de un pequeño pasillo al espacio donde se instala una sala de pedicuría y dos cabinas de estética. Además, en este lugar funcionarán las instalaciones sanitarias.

Cinco Opciones
Una vez que definieron la distribución, las diseñadoras trabajaron en cinco opciones creativas.
El hecho de que el salón no tenga historia ni imagen corporativas les dio cierta libertad de trabajar en diversas tonalidades.
Opción 1
Los tonos dorados, champán y blancos juegan con las paredes de ladrillos. Los espejos de toda la peluquería cuentan con marcos dorados.
Opción 2
En esta alternativa predomina el violeta. El violeta se conjuga con el plateado de los sillones de barbería y en los espejos de cuerpo entero. Es una opción que da una imagen muy femenina.
Opción 3
En esta opción se recupera parte de los espejos de la anterior peluquería. En este caso se los cruza con una cuadrícula de listones negros. Este color también se utiliza en los zócalos.
La dureza de este blanco y negro se reduce con el tono champán en los almohadones, sillones, lámpara de techo y motivos gráficos.
Esta alternativa le brinda al salón una imagen que combina lo femenino con lo masculino.
Opción 4
Es una variante de la opción anterior. Se mantuvieron los listones negros pero solamente en horizontal con una franja central más amplia. Para darle continuidad al diseño, los listones horizontales recorren una de las paredes del pasillo hasta llegar a la zona de lavado.
Opción 5
Fue la elegida. Es una mezcla de listones horizontales pero de color champan para mantener la línea de espejos. Para la entrada y el sector femenino se eligieron las paredes de ladrillos vista en tanto que en la zona de lavado también persisten los listones en una de las paredes.
Por último, se cubrió de espejos verticales el pasillo con la idea de dar vida a esta zona de paso.

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