Seminario! coaching La controlás o te controla

Bronca, enojo, cólera… la ira es una de las emociones más primitivas tanto en el ser humano como en los animales. Aparece cuando se está ante una situación que hace sentir frustración e impotencia, porque no se ven cumplidas las expectativas. No es ni buena ni mala en sí pero si la controlás, te libera pero si la liberás, te controla…

La rabia o ira es una emoción de supervivencia. Ayuda a vivir la frustración por no poder cubrir una necesidad pero también contribuye a aumentar la energía vital, poner límites ; decir NO; decretar un BASTA.

Se dirige hacia afuera, necesita salir y descargarse. Si no se expresa de algún modo puede llegar a ser muy destructiva. Es una energía intensa y hace sentir en el cuerpo una tensión que se libera al exteriorizar el enojo y al producir, al mismo tiempo, un alivio automático.

La ira en el salón/ Por todo lo expuesto, es imprescindible poder controlar la ira en el salón. Hay muchos motivos que pueden suscitar el enojo en este ámbito. Tanto internos como externos.

Los internos (rencillas, choque de egos y sospechas de favoritismo) en parte tienen que ser gestionadas por el o la líder del equipo. Pero en los externos (frustración ante un trabajo que no sale como se desea; sentir que no se gana lo que corresponde; soportar malos tratos de parte de los clientes) es un trabajo que se debe realizar más en soledad. Aunque aquí tanto el o la lider del equipo como el grupo en sí mismo puede ser de gran ayuda y contención.

Cosas de niños/ Observá a los niños: ellos liberan las emociones sin filtros y por ello es expresa tan bien a la ira. El berrinche o la rabieta son formas de demostrar su enojo. Y hasta es saludable que lo hagan.

Pero el adulto, y más en situación de trabajo, no puede expresarse tal como necesita hacerlo, con antipatía, cólera, hostilidad, aburrimiento, rabia, enojo, resentimiento u odio. Esto, en suma, es violencia y la violencia, como la energía, no se puede crear ni
destruir. Pero sí puede canalizarse. Y ésta es la clave.
La ira en sí no es buena ni mala. Pero es preferible controlarla antes de que ella se adueñe de vos.

Por Flavio Marco González. Licenciado en Marketing egresado de la UCES &Coach Ontológico Certificado ICP Director de Marketing y Coach de la Oscar Colombo Academy

Ejercicios para explorar
y gestionar la ira

1/ Identificá una situación en la que te ha dado bronca porque sentiste que te trataron injustamente. Encontrá una palabra o palabras que se ajusten al sentimiento que tuviste en ese momento. ¿El enojo que te provoca hace que quieras mover el cuerpo? Hacelo. ¿Qué sucede una vez que expresaste tu enfado?

2/ Dibujá tu ira. ¿Qué forma tiene? ¿Qué color tiene?

3/ Hacé deporte o ejercicio, preferiblemente al aire libre. No hace falta gimnasio, con salir a caminar basta, lo importante es mover el cuerpo.

4/ Hacé una lista de las cosas o situaciones a las que le tenés que decir NO y actuá en consecuencia.

5/ Escribí una carta a la persona con la que te enojaste.
No importa que no esté bien escrita ni tampoco te preocupes por las expresiones que utilices. Una vez que la termines, leela y quemala. Luego visualiza cómo el fuego transforma toda la ira y el rencor.

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